Como casi todo en China, el
paisajismo también tiene una larga historia y los registros más antiguos se
remontan a la dinastía Zhou (1066-255AC). La tradición paisajística en
China busca crear un jardín que sea parte de la naturaleza y que esté en armonía
con ella. La composición del jardín debe comprender tres principios:
shumi deyi: el equilibrio
entre lo abierto y lo cerrado.
quzhe jinzhi: el equilibrio
entre la línea curva y la recta.
yanqian youjing: las
vistas.
Para conseguir estos efectos se
aplican tres técnicas básicas:
zhushan: crear
colinas.
lishui: crear el
agua.
zhwu peizhi: colocar las cosas
en su posición apropiada.
En ellos
reconocemos los principios básicos de ubicación del feng shui,
relacionados con la posición del agua y la montaña. Idealmente el agua debe
provenir de una fuente natural: un río, arroyo o lago existente pero también es
lícito crearlo artificialmente, en este caso debe hacerse de modo tal que
parezca absolutamente natural.
El jardín chino siempre
presenta un portal, con símbolos de protección como los Perros Fu (ver foto de
arriba). Este portal se abrirá a un patio desde el cual aberturas de diversas
formas nos llevarán a los distintos sectores del jardín. En todo jardín chino está presente la arquitectura, ya que la presencia
de una construcción es fundamental para establecer las orientaciones propicias
para el agua y las piedras. También es habitual que haya un patio dedicado al
arte del bonsai, que en China se llama penjing (paisaje en
miniatura) y que da por tierra con la teoría que sostiene que los bonsai
tienen "energía negativa". Entre las plantas tradicionalmente usadas se
destaca el bambú, por su rápido crecimiento y porque además se mantiene siempre
verde. Junto con el pino y el árbol de damasco forman los tres "amigos del
invierno" por su hoja perenne. Entre las flores se destacan la azalea, la peonía
(la primer flor cultivada con fines ornamentales) y los crisantemos.
Cinco
Principios Básicos.
Ya sea que dispongamos de un gran parque o de una pequeña terraza, el
Feng Shui proporciona cinco principios básicos que pueden aplicarse en
cualquier situación :
Orientar el jardín: Un antiguo principio de Feng Shui dice que la casa
ideal debe estar protegida por el norte por una cadena montañosa, con un Tigre
blanco por el oeste y un Dragón Verde por el este. La esencia de este principio
es que la casa debe estar protegida del lado del cual provienen los
vientos fríos (para los chinos, el norte), y expuesta hacia la dirección del sol y el
clima benigno. Lo mismo aplicaremos a nuestro jardín. Cercos vivos, empalizadas
o toldos, en el caso de balcones o terrazas, deberán proteger al jardín de los
vientos fríos, de las vistas negativas (por ejemplo, un edificio muy alto o una
calle con tránsito muy intenso). Por otro lado, dejaremos que nuestro jardín se
abra hacia el sol y hacia las vistas más agradables. Un jardín bien orientado
es el reflejo de pensamientos positivos y bien orientados.
Regular el flujo del Ch’i: La
línea recta, como tal, no existe en la naturaleza. Los ríos y arroyos siguen un
curso tortuoso, sólo los canales creados por el hombre corren en línea recta.
Los senderos de nuestro jardín siempre deben seguir un trazado curvilíneo,
evitando las líneas rectas.
Debe haber un umbral que separe las áreas públicas de las privadas. Todos
nosotros conocemos el valor de la intimidad. Nos agrada saber que ciertos
aspectos de nuestra vida son compartidos sólo por nuestros seres más cercanos.
De la misma forma, un jardín, aunque sea un espacio abierto, necesita
representar esa necesidad de privacidad y debe tener áreas que nos provean de
completa intimidad.
La vegetación debe mantenerse sana: Un paisaje con vegetación sana y
equilibrada transmite de inmediato una sensación de balance armónico y de
prosperidad. En cambio, la vista de una vegetación declinante nos conecta con
los aspectos negativos de la existencia.
Debe mantenerse un equilibrio entre lo lleno y lo vacío (shumi deyi:): El equilibrio es la base de la salud y de laarmonía. Los jardines en los cuales las plantas están excesivamente crecidas
representan una fuerza Yang incontrolada. Por el contrario, una vegetación rala
sugiere exceso de energíaYin.